Tipos de estufas de biomasa
Hoy en día, la utilización de estufas de biomasa como método para calentar nuestro hogar, supone una opción sumamente inteligente y respetuosa con el medio ambiente. Las estufas de biomasa son indicadas para pisos que no disponen de calefacción central. No solo se trata de una opción ecológica, sino que además supone un importante ahorro económico, ya que tanto las estufas como las calderas de biomasa reciben subvenciones.
Existen dos tipos de transmisión de calor en una estufa de biomasa:
· Estufas de aire
· Estufas de agua
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Estufas de aire
Este tipo de estufas constan de un ventilador, que impulsa el aire caliente desde la cámara de comubustión hacia el exterior.
La utilización de este tipo de dispositivos, se ve ceñido a espacios donde no existan barreras tales como columnas, puertas...ya que estas impedirían una correcta calefacción.
La combustión del pellet se encuantra automatizada electrónicamente, para dosificar el combustible en función de la demanda energética.
Como se puede observar en la imagen adjunta, el depósito de combustible se encuentra en la parte alta de la estufa.
El encendido del combustible se lleva a cabo a través del aire calentado mediante una resistencia eléctrica, aspirado en el crisol a través de un ventilador centrífugo.
En este tipo de estufas se hace necesario la extracción de los humos producidos por la combustión. Para ello, se utiliza un ventilador centrífugo. Estos humos son expulsados por la parte trasera de la estufa.
Tanto la cantidad de combustible como el aire aportado al sistema se encuantra regulado automáticamente para conseguir el mayor rendimiento posible.
Una de las mayores ventajas que supone la utilización de este tipo de estufas, es la posibilidad de canalizar el aire a habitaciones contiguas mediante conductos por los que circula aire a alta temperatura, por lo que es importante tener en cuenta el ángulo que adopta el conducto, para evitar cambios de sentido bruscos.

Estufas de agua
Este tipo de estufas funcionan de una manera muy similar a una caldera de biomasa. Se utiliza un intercambiador de calor para transmitir la energía del aire de la cámara de combustión a un circuito de agua.
La combustión de los pellets viene regulada electrónicamente para garantizar un alto rendimiento del proceso.
El depósito del combustible se encuentra en la parte alta de la estufa, como puede observarse en la figura adjunta.
La combustión del pellet se lleva a cabo mediante el aire calentado por una resistencia eléctrica y aspirado en el crisol por un ventilador centrífugo.
La extracción de los gases de combustión se lleva a cabo mediante un ventilador centrífugo y se extraen a través de la boca de la chimenea.
El agua contenida en la estufa se calienta y se envía desde la bomba incorporada en la estufa al sistema de calefacción

